DIARIO DE GUERRA, DÍA 23. ¡Feliz Carrera!

Una pequeña reseña para pasar página.
Los días van pasando y el frío no cesa, ayer los que fuimos al ENO en Las Rozas, viendo la tarde tan buena que hacia presagiamos una noche suave, nada más lejos de nuestra imaginación, este año a los entrenamientos nocturnos vamos a tener que llamarlos HIELO, el descanso obligado por las nevadas de este último fin de semana, me deja algo (poco) de tiempo para volver a plasmar en este nuestro-vuestro diario algunas reflexiones, pocas, de un viejo orientador.
Pienso, que cuando alguien firma algo, con ese sencillo pero comprometedor gesto, confirma lo que escribe o en un documento esta plasmado, es de suponer que lo reflejado es fiel a lo que piensa o que da su conformidad con lo que otro u otros escriben.
Escribir, reflexionar en un medio público, sencillo, como puede ser este blog, no tiene por que reflejar fielmente todo lo que piensan u opinan la familia rumbera, como en todas las casas o familias, hay distintos pensamientos y/o formas de ver las cosas incluso de actuar. En definitiva, que hablar desde el fondo del espíritu rumbero, es complicado, por que si somos cincuenta, hay cincuenta distintas formas de pensar.
Lo que si os digo, que cuando me decido a escribir algo en este particular diario de guerra y aunque a muchos (o pocos) les parezca intento reflejar un sentimiento lo más generalizado posible de muchos de los que formamos la familia rumbera, no es la primera vez (y seguro que no será la última) que lo escrito no es del gusto, agrado u opinión de algunos de vosotros, pero creo y confío, aunque alguna vez pueda surgir que con lo relatado alguno o algunos se sientan ofendidos, que nada más lejos de mi imaginación el querer herir susceptibilidades de los amables lectores, pero es inevitable que si hay algo que molesta a alguno, pudiera ser que su actitud haya molestado anteriormente a otros (qué fue primero, el huevo o la gallina …).
De vueltas al principio de los tiempos, siento si alguien se sintió ofendido, pero también os aseguro que hemos sido muchos los rumberos-as que nos hemos sentidos ofendidos y decepcionados (y eso hay que asumirlo) con determinadas formas. Es muy sencillo olvidarse de zanjar tus cuentas de adelantos, marcharte dejando deudas y que otros las asuman, es fácil olvidar las llamadas a cualquier hora para simplemente apuntarle a una carrera por que a el se le paso o pedirte un traje en cualquier momento.
Por el bien del Deporte de Orientación, nuestro deporte, de todos, no de unos pocos que aunque con cargos piensen que es suyo y para que todos sepamos de lo que hablamos ya no voy a darle más vueltas al asuntito, cada uno con su conciencia, este viejo orientador, tan solo lleva en este particular mundillo desde el año 1982, promocionando, enseñando y por supuesto practicando una de las pasiones de mi vida, pero por supuesto que NO me va a quitar la vida.
La primera vez que participe en una carrera de orientación, como muchos de vosotros, aprendiendo sobre la marcha, en un húmedo mes de diciembre, lo que más me gusto aunque parezca mentira, no fue recorrer los caminos de la frondosa y verde zona de la Esperanza en Santa Cruz de Tenerife, un espectacular recorrido en mapa, bueno fotocopia en blanco y negro de un mapa topográfico escala 1:25000, incluso con lo que me gustaba correr, los más de doce kilómetros de carrera buscando balizas desesperadamente, bueno balizas, estacas con un trapo rojo y un bote al pie, que parecía cualquier cosa menos lo que ahora imaginamos, todo aquello, me resultaba nuevo, desconocido, pero lo que verdaderamente me impacto como deporte es que el organizador- trazador, con letras bien grandes arriba a la derecha te decía siempre
¡FELIZ CARRERA!
No sé si os dais cuenta del significado e importancia, lo demás no cuenta, podemos llegar con problemas a la linea de salida, incluso podemos no tener un buen día con nosotros mismos y los que nos rodean, pero en el momento de coger el Mapa entre tus manos y lanzarte al primer control, te estaban recordando, avisándote, que ¡feliz carrera! Pasalo bien, disfruta, olvidate de todo lo demás.
Por lo que desde aquí os digo a los que podáis leer este diario, podemos estar de acuerdo o no, tener más o menos las mismas ideas o incluso estar frontal mente enfrentados, hay una cosa por encima de TODOS NOSOTROS y es tan sencillo como disfrutemos y seamos felices practicando nuestro especial deporte favorito.

¡FELIZ CARRERA! Desde el frente, seguiremos informando…

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